“Las élites progresistas de la capital” ¿Donde están en España?

En muchos países las derechas extremistas erigen como uno de sus enemigos característicos a “las élites progresistas de las grandes cuidades” o de la capital, bien sean las de París, Nueva York o incluso Budapest. Lo que les sirve para decir que el sano espíritu del pueblo auténtico y autóctono es reaccionario.

En España tal tópico no es aplicable, las élites madrileñas son sólidamente reaccionarias, con excepción de algún pequeño reducto en la esfera cultural. Probablemente esta anomalía española se derive de que en la Guerra Civil, los abuelos de lo que ahora serían las “élites progresistas” fueron “depurados” de sus puestos, asesinados o exiliados, lo que ha tenido consecuencias duraderas.

Uno de los instrumentos de la represión de las clases emergentes liberales fue la represión contra la masonería, se fusilaron 70.000 masones cuando en realidad había como 5.000, pero esa persecución sirvió como instrumento de una persecución generalizada de la burguesía republicana, ese grupo social cuya desaparición lamentaba la escritora Almudena Grandes.

Con la represión Madrid se convirtió en una ciudad franquista y sigue siendo una ciudad con fuerte tendencia conservadora. En los 80 se maquilló un poco de moderna y liberal con el fenómeno de “La Movida”, pero con el paso de los años aquella dinámica cultural va leyéndose más una manera en la que el mercado metabolizó las ansias de libertad de la sociedad española, recien iniciada la democracia, que un movimiento emancipador.

En los “Episodios nacionales” de Benito Pérez Galdós, aparecen burgueses reaccionarios y burgueses liberales, en competencia un grupo con el otro. Con la tardía industrialización de España la burguesía liberal creció y se desarrolló, disputando protagonismo social a la burguesía cañí. La Guerra Civil española sirvió para la definitiva victoria de la burguesía reaccionaria sobre la liberal.